Por Redacción Quequi.- Antes de la ceremonia, Dana se tomó un tiempo para celebrar su despedida de soltera con sus familiares, en la que recibió una gran cantidad de regalos.
"Cuando yo era joven, casarse no era la gran cosa", relata Dana.
"Nunca pensé que me pudiera casar de nuevo pero encontré a una mujer que es tan hermosa como pocas", dijo Bill, quien padece de ceguera y sólo pudo apreciar a su novia cuando se acercó a unos centímetros de él en el altar.
Después de intercambiar votos, la pareja compartió con sus seres queridos un delicioso pastel.
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