17 de February de 2012
Por Sergio Salazar Quequi.- Denuncian habitantes de Vista Azul que las casas se cae a pedazos.
Dan gato por liebre a compradores en el fraccionamiento Vista Azul de Consorcio ARA, luego que apenas dos días después de adquirir una casa en dicho lugar, comenzaron a surgir diversas anomalías en el sistema eléctrico e hidráulico, enumerando los nuevos dueños desde el mes de mayo del año pasado, al menos, una docena de vicios ocultos que la constructora ARA se comprometió a reparar y que hasta la fecha no ha podido.
En abril del año pasado, Reina Isabel Vázquez Farfán y Luis Manuel Díaz compraron su casa en la cerrada Porto Torino del fraccionamiento Vista Azul, ubicado en la supermanzana 320 de esta ciudad, valuada en más de un millón 180 mil pesos, habitándola en el mes de mayo, y aseguran que apenas a los dos días de habitada surgieron al por mayor múltiples desperfectos, que requirieron reparaciones menores, sin embargo, de acuerdo a esta pareja, los materiales usados en las reparaciones causaron que volvieran a surgir, al tiempo de que salieron nuevos vicios ocultos, enumerando 18, haciendo llegar la lista el 14 de julio al Ing. Oscar Valencia, y al administrador Omar Hernández Kune, quienes se comprometieron a realizar las reparaciones en su respuesta 4 meses después, el 17 de noviembre, según consta en el documento que los quejosos exhibieron en entrevista a Quequi.
“Tuve problemas con ellos, nos construyeron una alberca que alberca presenta muchas anomalías, en el desarrollo de la construcción yo estaba viendo como la estaban realizando y tuve discusiones con los ingenieros que estaba supervisando esto por, la mala calidad que tiene”, indicó Luis Manuel Díaz, esposo de Reina Isabel, propietaria del inmueble.
“A raíz de todos los problemas se hizo una solicitud a la Dirección de Protección Civil, donde solicitamos nos realicen una supervisión porque estas personas están realizando trabajos fuera de norma de especificación, de completa mala calidad y que ponen en riesgo nuestro patrimonio”, añadió.
Las anomalías más significativas son precisamente las eléctricas, lo cual fue corroborado por el perito en instalaciones eléctricas, Ing. Luis Velasco Solís, designado por el Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas de Quintana Roo (CIME), y quien concluyó en diciembre pasado que “existen condiciones que ponen en riesgo la vida de las personas y su patrimonio por no acatar la legislación citada”, como lo establece el objetivo de la Norma Oficial Mexicana NOM-001-SEDE-2005. Instalaciones Eléctricas (Utilización).
Además, la empresa GAR Consultores, dictaminó el 18 de enero pasado que la calidad de la obra es deficiente en su proceso, tanto del acero concreto como de la instalación hidráulica, lo cual repercutirá en la vida de la propiedad.
Ante todo lo anterior y la falta de responsabilidad de los constructores, los compradores iniciaron una querella en la Procuraduría Federal del Consumidor, que intentó una conciliación con la representante legal, dando un plazo de 5 días sin éxito alguno, por lo cual se formuló la demanda correspondiente en Profeco, de la cual este 21 de febrero se tendrá la tercera audiencia.
“ARA no se niega a reparar pero nosotros no queremos el material con el que han estado reparando a los demás vecinos, que se viven quejando por lo mismo, son aproximadamente 60 casas las que ya están habitadas, en esta área hay como 60 más que están en pésimas condiciones sin habitar”, señaló Luis Manuel, consciente que muchos vecinos no quieren hacer público el problema por miedo a devaluar su patrimonio.
Ahora el Ayuntamiento de Benito Juárez, tanto en la alcaldía, como en la Secretaría y la Dirección de Desarrollo Urbano, ya tienen conocimiento del asunto y los riesgos que le representan a los compradores, aunque aún no han emitido una respuesta al respecto.
Agregó que desde la operación de entrega quedó pendiente la entrega de los planos de construcción y especificaciones, además que la alberca construida en el área común de la privada también representa un riesgo luego que se detectó que el cuarto de máquinas se inunda, rebosando la carcasa de la bomba y la instalación eléctrica, “la verdad que es deficiente, deficiente la construcción”, apuntó.