22 de February de 2012
Por Ramón Rosado .- Se necesitan 15 millones para transformarlo en un TIF.
Autoridades municipales de Benito Juárez desconocen cuándo la Comisión Federal para la Protección contra Riesgo Sanitario (Cofepris) levantará la suspensión al sacrificio de reses en el rastro municipal. De igual forma, no se sabe el futuro de este matadero debido a requerirse 15 millones de pesos, que no los tienen, para transformarlo en un rastro Tipo Inspección Federal (TIF).
A casi dos semanas de que la instancia sanitaria federal, prohibió que en el rastro de Cancún se mataran reses, ante la detección de carne contaminada con clembuterol, aún se desconoce a ciencia cierta cuándo se reanudarán los sacrificios de bovinos, según refirió el presidente municipal, Julián Ricalde Magaña.
El munícipe, dijo que prevé dialogar con los representantes de la Cofepris para procurar “a la mayor brevedad posible”, la reapertura de los sacrificios en ganado bovino. Mientras que en lo que respecta a las adecuaciones que el matadero local requiere para operar en óptimas condiciones, dijo desconocer qué medidas tomarán, pues la problemática del rastro, es una de las tantas cosas que la administración municipal había venido “aguantando” para solucionar, pese a que hace un par de años se le invirtieron recursos para realizar algunas reparaciones.
“Deja mucho que desear el uso del rastro, pues lo que en realidad necesitamos es un rastro tipo TIF, para mayor confiabilidad de los comerciantes y consumidores de carne”, señaló.
Por su parte, Rafael Quintanar, Primer Regidor del Ayuntamiento, quien representa a la autoridad en la coordinación con productores y comerciantes locales de carne de res, dijo que existe el compromiso mutuo para “blindar” al municipio contra la introducción de carne contaminada, que en los recientes casos provino del estado de Yucatán.
Para el concejal, el rastro está ya en condiciones de reiniciar la matanza de reses, por lo que ve la probable que en el transcurso de esta semana reinicie esta actividad, por lo que buscan la forma en cómo resolver algunos problemas estructurales del matadero, así como adeudos relativos al Seguro Social de sus trabajadores.