DENUNCIA
22 de February de 2012
Por Héctor Aguilar Zaldívar > Quequi.- De 308 mil metros cuadrados de zona de libre esparcimiento, hoy sólo quedan 8 mil. El resto fue entregado por Fonatur a particulares.
De las 15 playas públicas contempladas en el plan maestro de Cancún publicado en 1970, al menos las tres más cercanas a la ciudad: Las Perlas, Playa Juventud y Playa Linda se han convertido paradójicamente en los sitios “públicos” más inaccesibles para la población local y turística.
Peor aún, en muchos casos los accesos marcados como libres, de manera arbitraria han sido totalmente cerrados en detrimento a la imagen turística, afectando a la población en general, que tiene que desplazarse varios kilómetros para acceder a una playa “pública”.
Conforme al Plan Director de Cancún de 1982 elaborado por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), al menos 10 playas estaban marcadas como públicas, las cuales conformaban 308 mil 982.34 metros cuadrados de arenales, mismo que el año de 1993 fue modificado y ya se registraba un detrimento de al menos 50%, pues las playas públicas abarcaban tan sólo 157 mil 098 metros cuadrados.
Para el año del 2005, se llevó a cabo una nueva modificación al Plan Director de Cancún y oficialmente el espacio destinado a playas públicas era de tan sólo 112 mil 105 metros cuadrados, cifra que todavía disminuyó para el año del 2007, donde Fonatur contaba escriturado solamente con 8 mil 365 metros cuadrados de playas públicas.
La burdas alteraciones al Plan Director de Cancún, tal parece obedecieron a las muchas presiones comerciales ejercidas, a la falta de integridad de los funcionarios públicos y a la labor especulativa de Fonatur en la Zona Hotelera, pero sobre todo al tráfico de influencias, la corrupción para vender terrenos al grado de ofertar en la tercera etapa ya totalmente urbanizada a 77 pesos el metro cuadrado, precio que ni en las alejadas colonias de Cancún se presentan.
Sin duda los funcionarios de Fonatur son los responsables de desaparecer y reducir las playas públicas, pero también existe responsabilidad del gobierno, sobre todo el local, que cobra y administra millonarias sumas del impuesto de uso, goce y aprovechamiento de Zona Federal.
Muy lejos se encuentra la intensión de los creadores del Plan Maestro de Cancún en donde la pretensión de dotar de espacios de libre acceso a la población local y turística para la recreación y el sano esparcimiento ha quedado prácticamente olvidada.
“Los habitantes de esta ciudad que llevamos más de 25 años y hasta 30 contábamos con la posibilidad de acceder a las playas públicas, no necesitábamos desplazarnos tantos kilómetros como ahora, pues las Perlas, Playa Juventud y Playa Calinda se encontraban sumamente accesibles, aunque siempre han sido carentes de servicios como guardavidas y vigilancia” expresa con un desdén de molestia Rosa María Márquez presidenta de Red de Equidad y Derechos Humanos AC.
Agrega que, “es increíble que playas públicas como Chac Mool y Playa Ballenas, simplemente las hayan desaparecido al hacerlas inaccesibles. La primera al construirse enfrente los condóminos Bay View Grand se privatizaron los arenales que eran muy populares y concurridos, ahora ni soñando puede alguien disfrutar de ellas, puesto que el personal de seguridad privada impide el paso a toda persona ajena a ese inmueble, no se permite el libre acceso ni siquiera por el ‘pasillo de servicio’ que todo sitio contiguo a una playa debe de tener. Playa Ballenas es un caso similar al construirse un monstruo de 20 pisos sobre esa playa que era utilizada para llevar a cabo festivales como los de Jazz o Rock, hoy simplemente sobre los arenales luce el inmueble y las playas sólo son para disfrute de huéspedes del Hotel Palace y Meridien”, asegura.
VOZ/ Los habitantes de esta ciudad que llevamos más de 25 años y hasta 30 contábamos con la posibilidad de acceder a todas las playas.
Rosa María Márquez