Acaba narco con comercios

Por Mayra Cervera>Quequi

 

La vicepresidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) para Yucatán y Quintana Roo, Kit Bing Wong Ho, reconoció que la ola de violencia que se vive en la Zona Norte del estado ha generado una reducción de comensales de hasta un 50%.

La representante del Comité Ejecutivo Nacional de la Canirac, admitió que esta situación ha generado que poco más del 1% de los empresarios del estado hayan optado por emigrar a otras geografías, debido a las amenazas y extorsiones que sufren.

“No están acostumbrados a este tipo de trato y amenazas. Venimos al paraíso a buscar una fuente de empleo para uno mismo, para gente que depende de nosotros”, explicó. “Los últimos tres casos que se han presentado en la Zona Norte son lamentables y tenemos que tener mucho cuidado con esta delincuencia descontrolada”.

La directora corporativa de Grupo Hong Kong, señaló que en su experiencia, no se pueden erradicar a estos grupos delictivos, pero sí se puede trabajar para no permitir que su violencia dañe al destino.

Señaló que el cobro de piso que exigen los delincuentes a los empresarios es una situación inescapable, pero el gobierno es el que debe tomar el control y lograr un acuerdo para mantener la tranquilidad en los comercios.

“Los tres niveles de gobierno deben de tener un buen control y lograr una tregua, para que la delincuencia no afecte a los restaurantes”, aseveró.

Señaló que en años anteriores las llamadas de extorsión únicamente se realizaban a empresarios localizados en la Zona Hotelera, pero que de manera reciente han tenido conocimiento que hasta los del centro de Cancún sufren de este tipo de amenazas.

Destacó que las contingencias que se han realizado tanto en plaza Solare así como la Plaza las Américas han ocasionado que las familias prefieran realizar reuniones familiares y no en los restaurantes, lo que les ha ocasionado pérdidas de hasta el 50% de clientes.

Sin embargo, señaló que esperan que los trabajos de afiliación que se están realizando en la Zona Norte incrementen de 200 a 300 afiliados.

 

VIOLENCIA

Cancún y Playa del Carmen han vivido una serie de actos criminales de alto impacto, que mantiene atemorizada a la población. La primera, en particular, ha visto varios ataques a restaurantes en las últimas semanas.

Uno de los casos más sonados fue el de la plaza Infinity, donde las Pizzas del Perro Negro y los bares La Pre y el Irish Pug súbitamente cerraron sus puertas, luego de que el dueño y su personal fueran golpeados y amenazados por un grupo de hombres armados, presuntamente relacionados con otro centro nocturno donde se vende droga. Esta agresión fue captada en video y difundida, con los rostros de varios de los matones completamente visibles. Pese a ello, nadie ha sido detenido por los hechos.

Cerca de esas fechas, dos restaurantes fueron incendiados (en uno de ellos se captó a los incendiarios en video), además que otro fue atacado a balazos cuando apenas abría sus puertas. Ese mismo día, desconocidos le dispararon a la casa del dueño de otro local, en la avenida Náder.

El último y más escabroso hecho fue la triple ejecución en un “after”, el bar “Santino”, ubicado en la Cobá, cerca del kilómetro cero. Entre las víctimas fatales, yacía el gerente del lugar.

En Playa del Carmen, el ataque al “Blue Parrot”, ocurrida en enero, fue noticia internacional. Posteriormente, se supo de varios comercios que cerraban sus puertas, por no poder soportar más la presión de los cobros por el “derecho de piso”.

 

NIEGAN

Pese a todos estos acontecimientos, Juan Pablo Aguirre de la Torre, presidente de la Canirac en Cancún, ha dicho desconocer cualquier caso de extorsión o “derecho de piso” relacionado con sus agremiados. Incluso, ha negado que la actual situación de inseguridad afecte a sus negocios.

Restauranteros se niegan a hablar del tema, por temor a los grupos delictivos, pero uno, bajo condición de anonimato, señaló que si su líder declara “mentiras descaradas” por miedo, no hay mucha esperanza para el sector.

 

 

 

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