Germán Gallegos Cruz

Desde la mesa de las Nauyacas

La sin razón del comercio…

 

Atento recado a Pepe Gómez, director general del Grupo Quequi. Amigo director, dicen que mal empieza la semana para quien es ahorcado en lunes, y este inicio del nuevo año, nos deja ver la posibilidad de una escalada de precios por el incremento al costo del gas LP…

Opinan los que saben de estos asuntos, que parece extraño que habiendo tenido una reducción de 40 centavos promedio las gasolinas y el diesel, el gas haya aumentado 39 centavos, pareciera insustancial este incremento, pero el aumento de precio del gas le pega directamente a la economía de todos los hogares en México. No hay augurios de recuperación en nuestra economía, debido a que a partir de este año los precios de los combustibles se modificarán de manera mensual. El costo final dependerá del costo del petróleo en el mercado internacional y por ende se estará actualizando mes con mes sin dejar de lado nuevos aumentos. Personalmente dudo que los precios de los combustibles vayan a la baja, por el estado que guardan las finanzas de nuestro país. Esta situación ha provocado la manipulación del comercio grande, (centros comerciales, tiendas departamentales, bodegas de membresías pagadas, etc.) Que con toda impunidad, operan una falsa escasez de productos, para luego aumentar los precios al antojo. No cabe duda que vivimos en un mundo inhumano, donde lo que importa es la ganancia de filibusteros de los grandes comerciantes. Cualquier pretexto es bueno para aumentar sus ganancias. Y los más pobres que se mueran de hambre. Empezaron a esconder los huevos (en el buen sentido), refrescos embotellados, productos básicos, pues. Y en un par de meses o menos, nos dirán que es inevitable el incremento en los precios, porque puede haber un deterioro “cuantitativo” en las finanzas del comercio organizado. El lenguaje confuso es arma eficaz, para que el pueblo no entienda nada. Sólo saben que ahora, es más cara la tortilla, el arroz, los frijoles, la leche, los huevos, la carne, el pollo, etc. Los economistas del gobierno hablan de inflación, deflación, de factores externos, de operaciones bursátiles, de tazas de intereses, etc. Y la mayoría no entiende de qué hablan, sólo sienten que el miserable salario no alcanza para nada. No quisiera convertirme en ave de mal agüero, pero a mitad del año que comienza, el dólar se estará cotizando a 20 pesos,  aproximadamente. Me lo dijo un aprendiz de economista y este será otro factor de inflación, y garrotazo a la economía de la clase trabajadora… Ojalá y me equivoque, y se equivoque mi asesor en asuntos económicos.

Tulum de moda, y un río revuelto…

Agosto, en diciembre, en Tulum. No sé si sea legal, el aumento estratosférico de precios en los centros de hospedaje y prestadores de servicios al turismo de Tulum. Pero algunos se volaron la barda. Me dijo un hotelero que es práctica normal y muy legal, el cambio de precios en las tarifas hoteleras de acuerdo a la temporada. Pero yo me asusto cuando el precio de un cuarto de hotel de categoría regular pueda incrementarse hasta un 300%. Me explicó que esto se rige con la ley de la oferta y la demanda, y que, como él ha viajado mucho, este fenómeno se ve en todos las ciudades turísticas del mundo. No estoy muy convencido si esto sea correcto, porque vi a tanta gente, sobre todo turismo nacional de medianos recursos, que se angustiaban al no encontrar habitaciones de precios decentes en Tulum. Quizá nunca habíamos tenido tantos visitantes, y nos rebasó la demanda. Por eso no entendí claramente si era justo o injusto el cobro abultado. La verdad es que fueron miles de turistas que abarrotaron hoteles, restaurantes, parques temáticos, la reserva de Sian-kan, las incomparables playas, zonas arqueológicas: Tulum, Coba y Muyil, cenotes, ríos subterráneos y todos los atractivos que tenemos para ofrecer a nuestros visitantes. Esto puede ser el comienzo de un éxito permanente en materia turística. Todo depende del cuidado a nuestro medio ambiente, a la conservación de los atractivos naturales de Tulum, a la conciencia ciudadana y a la responsabilidad gubernamental de no permitir construcciones que violen los reglamentos actuales de desarrollo urbano, con edificios de altura inusual en la mancha urbana. Si por otro lado, logramos entender que el trato amable, cortés, honesto y decente a nuestros visitantes, es factor multiplicador, ya la hicimos. Pero si actuamos privilegiando la ambición desmedida de la ganancia gorda, entonces nuestro éxito será efímero. Aquí depende del gobierno en sus tres niveles, el resguardo del perfil de un Tulum sustentable. Hagamos una campaña constante para disminuir los excesos de la hotelería de turismo masivo, para conservar el atractivo que hoy trae al turismo mundial de todos los niveles económicos, pero dosificado. Hagamos de Tulum un lugar de visita permanente y no de actividad turística “temporalera”, cuidando minuciosamente a nuestros visitantes, pero también a nuestra riqueza natural y cancelemos para siempre la intención perniciosa de los ríos revueltos que asustan…

La frase: ¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, si no en disminuir tu codicia… Epicuro.

Comments

comments

No hay comentarios

Deja un comentario