Tu Periódico Quequi

EL BESTIARIO SANTIAGO J. SANTAMARÍA

‘Los camaleones de la mesa cuadrada’

El designio de candidatos en Cancún, Playa y Chetumal… humor absurdo y políticamente incorrecto a lo Monthy Pitton

@BestiarioCancun

www.elbestiariocancun.mx

 

El gran talento del camaleón es regular su color desde dentro, en función de sus emociones. Taimado y raudo, sus ojos giran independientes el uno del otro hasta que se concentran sincrónicos en su presa con curiosidad letal, parsimonioso y sobrado, no tan venenoso como sus enemigos creen, cola prensil y cabeza pensante, porque está todo el rato pensando en comer y por lo general lo consigue, cruel, resbaladizo, feo y paciente, el camaleón ha tenido siempre justas aspiraciones a la fama. Le conocemos sobre todo; sin embargo, por su capacidad para cambiar de color y camuflarse así contra la fatalidad. Esto último del camuflaje es falso, “fakenews”, pero lo demás es tan cierto como que este reptil arbóreo lleva 100 millones de años en el planeta Tierra. Nosotros llevamos aquí mil veces menos, y tenemos muchas cosas que aprender de él. Los científicos y los ingenieros han diseñado materiales que mudan de color en respuesta a estímulos externos como la luz o la temperatura. Pero esto no le llega al camaleón ni a la suela de sus pies deformados y pegajosos. El camaleón puede responder a estímulos ambientales, sí, pero su gran talento no es ese, sino regular su color desde dentro, en función de sus emociones. El miedo, la victoria sobre un competidor o su reverso, la derrota, la excitación sexual, todo ello estimula unos espectáculos de verde, amarillo, beige o crema que la simplona teoría del camuflaje no es capaz de explicar, ni siquiera de pintar.

Los Monty Python fue un grupo británico de seis humoristas que sintetizó en clave de humor la idiosincrasia británica de los años 1960 y 1970 compuesto por Graham Chapman, John Cleese, Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones y Michael Palin. La influencia del grupo es palpable hoy en los Estados Unidos del “muralista” Donald Trump, caricaturizado por el actor Alec Baldwin, en Saturday Night Live. La palabra “Pythonesque” ha entrado en el léxico inglés como sinónimo de “absurdo” o “surrealista”. Los Monty Python son responsables de la producción de varios largometrajes: ‘Se armó la gorda’, ‘La vida de Brian’, “El sentido de la vida” y “Los caballeros de la mesa cuadrada”. Desde hace varios meses pareciera que Quintana Roo estuvieran sirviendo de escenario para un “remake” de otra “mesa cuadrada”, pero en lugar de caballeros fueran camaleones sus protagonistas. El rey Arturo y sus caballeros reciben un encargo divino: partir en búsqueda del Santo Grial, para lo cual deberán luchar contra enemigos muy diversos: malignos caballeros rivales, bestias sanguinarias, groseros soldados franceses fortificando un castillo en Inglaterra, brujas, adivinos mefistofélicos, Scotland Yard, y hasta un conejo asesino y carnívoro… Parodia de la Inglaterra medieval y los caballeros del rey Arturo, “Los caballeros de la mesa cuadrada” es realmente una excusa de los Monty Python para ejecutar una ácida crítica de los estereotipos de la vida moderna, utilizando elementos de la Edad Media como base para su sátira.

La ciudadanía está mareada con tanto “transversalismo” político extremo, mucho más allá de esa corriente ideológica que defiende la renuncia a identificar sus ideas con el espectro político clásico basado en la distinción izquierda-derecha. Los electores están confundidos y alucinan, con quienes hoy se sacan las fotos compartiendo sonrisas y más que halagos y al día siguiente queman las imágenes de una deseable campaña realizada hasta ese momento con “pasión, sentido de responsabilidad y mesura”, siguiendo los consejos de Max Weber, el politólogo alemán, considerado uno de los fundadores del estudio moderno de la sociología y la administración pública. En el mañana se impone “Un mundo feliz”, la novela más famosa del escritor británico Aldous Huxley. El título tiene origen en una obra del autor William Shakespeare, “La tempestad”. “Un mundo feliz”, publicada por primera vez en 1932, anticipa el desarrollo en tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia que, combinadas, cambian radicalmente la sociedad.

 

 

Comments

comments