EL BESTIARIO SANTIAGO J. SANTAMARÍA GURTUBAY

La Policía de España homenajea a Franz Kafka

Tras resolver el caso de una madre y una hija que contratan un asesinato, el sicario no cumple y le denuncian

Encargaron un asesinato a un sicario y han sido detenidas al denunciar que este las estafó. Agentes de la Policía Nacional de la Comisaría del Centro (Madrid) han arrestado a tres personas, dos mujeres y un hombre, todos de nacionalidad española y sin antecedentes previos, por su supuesta implicación en un delito de proposición para cometer un asesinato. Esta historia comienza meses atrás, cuando una vecina de Madrid de 52 años y su hija de 20, supuestamente sufrieron una estafa por un montante de 60 mil euros. El engaño lo realizó la pareja de la madre y la hija se lo comentó a su actual pareja sentimental, de 29 años. Este le dijo que era jefe de los servicios secretos y que urdiría un plan para resarcirlas de la estafa. Primero localizarían al timador, lo asesinarían y le extraerían los órganos. Con su venta recuperarían los 60 mil euros que les habían sido defraudados. Las víctimas de la estafa y el supuesto jefe de los servicios secretos firmaron un contrato que, bajo el título de “resolución en vista ordinaria”, establecía “con prioridad la búsqueda del supuesto estafador”. Los pasos consistían en buscar al sujeto; interrogar a familiares, amigos y personas de su entorno; posteriormente, la “sustracción de identidades, descalificaciones y sumisiones”, enlazar con la empresa fantasma y “extraerle siete órganos”. El punto seis del contrato recoge que se compensaría a la mujer con la venta de esos órganos.

“En caso de la negativa del sujeto a donar sus órganos voluntariamente, se le obligará de las maneras establecidas en el código 341 del Reino de España”, afirma el documento, que fijaba un plazo de ejecución de entre 60 y 180 días. “Para la finalización de la operación, el sujeto principal será llevado ante un tribunal antiterrorista encabezado por el general de división”, indica el documento. Los anexos se acompañan de la supuesta trayectoria profesional del jefe de los servicios secretos. Entre ellos, destacan mil 897 objetivos abatidos, 524 capturados, 352 misiones efectuadas o 46 medallas obtenidas. Además, hablaba numerosos idiomas de lo más variado. Para empezar a trabajar y poder localizar el objetivo, el falso espía pidió una especie de fianza de siete mil euros. Era el dinero necesario para pagar a sus confidentes y localizar a los sicarios que ejecutaran la operación. Pero el tiempo pasaba sin que se cumpliera el objetivo del contrato (matar al primer estafador). Ante este engaño, las mujeres decidieron ir a la Comisaría del Centro y denunciar que habían sido estafadas por el novio de la hija. Lo que no sabían es que ellas mismas habían cometido, supuestamente, otro delito, el de proposición para el asesinato. Ambas fueron detenidas de inmediato. Después localizaron al novio de la hija, que también fue arrestado. Los tres han sido puestos a disposición judicial. La Policía no descarta que el detenido haya estafado a otras personas. Han quedado en libertad con cargos, pendientes de ser citados por el juez que instruya el caso. Los investigadores se cercioraron de que el individuo objeto del plan se encontraba en perfectas condiciones. Tampoco se descarta que sea arrestado como supuesto autor de un delito de estafa.

La Policía Nacional, que da por resuelta esta cadena de delitos, ha bautizado el operativo como Operación Kafka. Los agentes decomisaron varios cheques por distintos importes. En muchas tertulias literarias suele hacerse el comentario de que la realidad de la vida supera la ficción. Yo creo que siempre es así. No sé por qué nuestros escritores de Cancún, Playa del Carmen, Chetumal repiten este tipo de añejas sandeces. Lo insólito del caso madrileño no es la estafa con tintes necrológicos, sino el destape de los policías nacionales, al parecer lectores asiduos de Franz Kafka. Creo que esta es la noticia a destacar, más que el crimen chapucero, que bien pareciera una historieta de “Mortadelo y Filemón”. Esta es una serie de historieta humorística creada y desarrollada por el autor español Francisco Ibáñez a partir de 1958, la más popular de las suyas, y probablemente de todo el cómic en España. Adscrita habitualmente a la escuela Bruguera, ha gozado además de multitud de adaptaciones a otros medios. Como dato anecdótico, la reina de España, Leticia fue fotografiada con su esposo, el rey Felipe VI, y sus hijas, disfrutando del verano, luciendo una camiseta en homenaje a Franz Kafka. Sin más.

La serie de Francisco Ibáñez nació con el nombre de “Mortadelo y Filemón, agencia de información”, tomando como base cómica la ficción de detectives y con historietas de 1 a 4 páginas. Desde el principio los personajes protagonistas estaban definidos: Filemón es un hombre colérico de dos pelos y es el jefe, y Mortadelo es un hombre alto y calvo, con nulo sentido común y la capacidad de disfrazarse de cualquier cosa. En 1969 ingresan en las filas de la T.I.A., una desastrosa agencia secreta que les permite parodiar las historias de espías y se incorporan a la nómina de personajes fijos el despótico superintendente (o “Súper”) de la organización, el catastrófico científico profesor Bacterio, o la oronda Secretaria Ofelia. Además empezaron a aparecer aventuras largas de 44 páginas. En cualquiera de sus épocas la serie destaca por su humor extremadamente ‘slapstick’, por lo que los personajes sufren constantemente percances como caídas desde grandes alturas, explosiones, aplastamientos por todo tipo de objetos pesados (pianos, cajas fuertes, etcétera) sin que las consecuencias de los mismos suelan durar más de una o dos viñetas. Toda una sátira de todas las policías y sus servicios de inteligencia y contrainteligencia en el mundo, incluidos los de Cancún, Playa del Carmen, Chetumal… y los del resto de los municipios de Quintana Roo y México. Nunca habíamos leído que un caso resuelto por fin conllevara un claro a homenaje a la figura de un escritor universal como Franz Kafka. ‘Spain is different!’, el eslogan que cambió para siempre la imagen de España.

El ministerio de la dictadura del general gallego Francisco Franco, dirigido por otro diplomático de carrera gallego Manuel Fraga Iribarne, ideó una campaña turística en los años sesenta que sacaba ventaja de la fama española de país aislado y de costumbres bárbaras. España no era peor, era diferente. Cuando la mayoría de los países de Europa seguía considerando a España un lugar remoto y aislado de sus vecinos –los más ofensivos llegaron a decir que “África empezaba en los Pirineos”–, el ministro Fraga promovió en 1960 un lema enfocado a los turistas extranjeros que sacaba ventaja de la mala fama española: ‘Spain is different!’. Ni mejor ni peor, ‘Spain’ era un destino exótico…

Franz Kafka (Praga, Imperio austrohúngaro, 3 de julio de 1883-Kierling, Austria, 3 de junio de 1924) fue un escritor bohemio de origen judío que escribió en alemán. Su obra está considerada una de las más influyentes de la literatura universal​ y está llena de temas y arquetipos sobre la alienación, la brutalidad física y psicológica, los conflictos entre padres e hijos, personajes en aventuras terroríficas, laberintos de burocracia y transformaciones místicas. Fue autor de las novelas ‘El proceso’, ‘El castillo’  y ‘El desaparecido’, la novela corta La metamorfosis y un gran número de relatos cortos. Además, dejó una abundante correspondencia y escritos autobiográficos. Su peculiar estilo literario ha sido comúnmente asociado con la filosofía artística del existencialismo —al que influyó— y el expresionismo. Estudiosos de Kafka discuten sobre cómo interpretar al autor, algunos hablan de la posible influencia de alguna ideología política antiburocrática, de una religiosidad mística o de una reivindicación de su minoría etnocultural, mientras otros se fijan en el contenido psicológico de sus obras. Sus relaciones personales también tuvieron gran impacto en su escritura, particularmente su padre (Carta al padre), su prometida Felice Bauer (Cartas a Felice) y su hermana (Cartas a Ottla).

Albert Camus, Jean-Paul Sartre, Jorge Luis Borges y Gabriel García Márquez se encuentran entre los escritores influidos por la obra de Kafka. El término kafkiano se usa en el idioma español para describir situaciones insólitas, por lo absurdas y angustiosas,​ como las que se encuentran en sus libros y tiene sus equivalentes en otros idiomas. Solo unas pocas de sus obras fueron publicadas durante su vida. La mayor parte, incluyendo trabajos incompletos, fueron publicados por su amigo Max Brod, quien ignoró los deseos del autor de que los manuscritos fueran destruidos.

Salvo ciertas élites políticas de México la violencia y el protagonismo de los que la ejercen, los sicarios, no dejan dormir a la ciudadanía, que tiene miedo, en algunos casos, y terror, en otros, a salir a las calles de nuestra ciudad de Cancún cuando anochece. Son muchos los empresarios y sus familias que han optado por trasladar sus lugares de residencia fuera del Caribe Mexicano. La ciudad de Miami, en La Florida de Estados Unidos, es una referencia que se repite. Estos días he podido releer una perturbadora columna del periodista, novelista e historiador chetumaleño, Héctor Aguilar Camín, ‘País de sicarios viejos’… “Es posible que los reclutados para las tareas más simples del crimen organizado, como servir de halcones, sean jóvenes muy jóvenes, que ni estudian ni trabajan: los famosos ‘ninis’ a los que está dedicado el más ambicioso de los programas sociales del nuevo gobierno ‘Jóvenes construyendo futuro’, para mexicanos de entre 18 y 29 años. Pero un estudio reciente revela que los miembros verdaderamente mortíferos de las bandas, los desalmados personeros que explican gran parte de la estadística homicida del país, son más bien ‘sicarios viejos’, gente mayor de 30 y 40 años. Los sicarios propiamente dichos, los que matan y son muertos todos los días, escribe Roberto Valladares, investigador de Lantia Consultores, en el último número de ‘Nexos’, fueron responsables de 60 por ciento de los homicidios que se cometieron en 2017 y 2018. Estos sicarios son una variable relativamente independiente en el entorno de la inseguridad y la delincuencia, y la inseguridad que padecemos”.

Puede haber guerras mortales entre bandas y muy alta frecuencia de homicidios en lugares donde los demás delitos son de muy baja incidencia, como en Colima y Baja California Sur. Y puede haber lugares tranquilos a los que una espiral de violencia sacude súbitamente por la aparición de sicarios en pugna, como Guanajuato. La edad de los muertos que dejan en el terreno los enfrentamientos de sicarios organizados es reveladora: 44.6 por ciento de las víctimas tiene entre 30 y 49 años. Es una cifra muy superior a la que se observa en otros países, como Estados Unidos (34.7%) o Brasil (34.3%). El perfil de los sicarios presos en distintas cárceles arroja también un alto porcentaje de adultos jóvenes que tienen familia e hijos. Muchos son ex policías o desertores del Ejército que llegan al sicariato como adultos, no como adolescentes. Si se quiere incidir en la reducción del reclutamiento de esta zona mortífera del crimen organizado, hay que inventar algo distinto a lo propuesto hasta ahora. ‘Pretender frenar al crimen organizado’, dice Valladares, ‘con una estrategia de becas y capacitación para el trabajo y apoyos de hasta 3 mil 600 pesos mensuales es como intentar prevenir el contagio de VIH con dietas y ejercicio’.

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