Pastor: Gustavo Gil Castillo

La familia, pilar de la sociedad que requiere ser restaurado

 

La familia es la que estructura, mantiene y da sentido a la sociedad, ya que a través de ella se mantienen vivos los valores, la cultura, el trabajo, el comportamiento, el sacrificio y el sentido de la responsabilidad en el hombre y en la mujer.

Sin embargo, la familia está fundada en el matrimonio, que es exclusivamente la unión estable de dos personas, para complementarse mutuamente y para transmitir la vida y la educación a los hijos.

El matrimonio es mucho más que una unidad legal, social o económica. Es una comunidad de amor y solidaridad para trasmitir e instalar en las mentes las virtudes y valores humanos, culturales, éticos, sociales, espirituales y religiosos, así como los principios de convivencia, tanto internos como externos, que son tan esenciales para el desarrollo y el bienestar de sus miembros y de la sociedad.

Es por ello que el problema más grande que tiene la familia, es su descomposición, principalmente motivada por el divorcio. En ese caso la familia, queda contaminada de esa desgracia para siempre e incluso, perneada para las sucesivas generaciones. Las cuales ven como el concepto de unidad y continuidad que habían aprendido, se ve roto por una decisión de los padres, en perjuicio de los demás componentes de la familia.

La mayoría de los problemas que tiene la sociedad, tienen su origen en esa descomposición de la familia. No se puede tener una sociedad fuerte y bien formada, con el porcentaje tan grande de familias divorciadas una o varias veces. Los hijos y siguientes generaciones, que se han educado en esas graves situaciones, tienen muchas probabilidades de continuar con las mismas actitudes de descomposición familiar, pues lo que han visto y sufrido, llega un momento que lo ven normal, ya que la misma familia disfuncional, se encarga de transmitirlo.

Es necesario estudiar todos los factores que afectan la continuidad del matrimonio y enfocar los esfuerzos a mantenerlo vivo y en crecimiento espiritual, familiar y social.

A continuación mencionare algunos elementos que ayudaran a todo matrimonio a mantener su unidad.

  1. Amar incondicionalmente a quien se debe amar, por voluntad propia y por el compromiso irrenunciable adquirido, por el bien del cónyuge.Amor racional y amor espiritual, no amor instintivo, ni sensible, ni egoísta, ni acomodado. Amor alejado de la permisividad y los caprichos.
  2. Estar alerta de los signos internos y externos, que pudieran perjudicar al matrimonio, preguntando, observando, dialogando, utilizando la inteligencia y la voluntad, para mutuamente encauzarse, orientarse, motivarse y limitarse.
  3. Fomentar los hábitos de conducta, constructivos y virtuosos,de la constancia, la decisión, la voluntad y el esfuerzo, para que el matrimonio se mantenga orientado.
  4. Tolerancia total entre los cónyuges, unida a la generosidad, al mutuo sacrificio, a larenuncia del yo y dedicación al tú, a la fortaleza disciplinada y a la bondad, que es la capacidad de hacer el bien.
  5. Unidad absoluta y para siempre, en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad.En la educación de los hijos, en la administración de los bienes, en la solidez y criterio de las decisiones familiares, en la mutua guía y apoyo, como referencia al bien común, para tratar de conseguir una familia sana, fuerte y fructífera.

Dios unió en matrimonio al primer hombre y la primer mujer, con el propósito de complementarse mutuamente: Luego, Dios el Señor dijo: No es bueno que el hombre esté solo. Le voy a hacer alguien que sea una ayuda adecuada para él. Génesis 2:18.

El plan de Dios ha sido y será siempre, que en el matrimonio el varón y la mujer sean una ayuda mutua.

Dicho plan es y será siempre perfecto para el matrimonio, cuando ambos “varón y mujer” observen esta base Divina, el matrimonio será enriquecido y bendecido por la Gracia de Dios.

 

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