PEDRO PABLO ELIZONDO. Mensaje Dominical

Pedro Pablo Elizondo Cárdenas L.C.
Obispo Prelado de Cancún-Chetumal

“María, reina de la familia, ruega por nosotros”

1. La madre de los siete mártires Macabeos animaba a cada uno de ellos para que fueran fieles a la ley de sus padres y les decía: “no me explico cómo nacieron de mí, no fui yo la que les dio el aliento y la vida, no fui yo la que les ordenó los elementos de su cuerpo, por eso el creador del mundo les devolverá en su misericordia el aliento y la vida”. (2 Mac 7,1-2). Es una madre siempre la que infunde los valores de la fe, de la amistad y de la honestidad en sus hijos. Y aquellos muchachos macabeos tenían tan arraigados sus valores, que mueren antes de renegar de ellos. Son los padres los que siembran, cuidan y cultivan los valores en sus hijos para que nada ni nadie, los pueda arrancar del corazón.
2. San Pablo en la segunda lectura nos pide la oración insistente para liberarnos de nuestros enemigos y mantenernos en el amor a Dios. Son también los padres, los que enseñan a orar a sus hijos. San Juan Pablo II fue un gran hombre y un gran Papa, porque fue un gran orante, pero fue su papá, quien desde pequeño lo enseñó a orar. La familia que ora unida permanece unida. Los padres que enseñan a sus hijos la oración, les dejan una gran herencia.
3. Cuando se piensa en el más allá, equivocadamente anhelamos estar con nuestros seres queridos, esposo, esposa, hijos y parientes. Pero no será así porque serán como ángeles y ya no habrá esposo y esposa, padres e hijos, y además Dios lo será todo en todos, lo veremos como es y la visión beatífica colmará nuestros corazones. No esperemos el más allá para seguir amándonos. Hay que aprovechar el hoy para amarnos como Dios quiere, el hoy se acaba y ya no habrá oportunidad de amar en el más allá, la misión hay que cumplirla aquí y ahora. La misión de los padres es cuidar a sus hijos, hacerlos crecer y llevarlos a la madurez, para encaminarlos al cielo. Hoy día la misión de educar a los hijos es cada vez más difícil,pero no podemos desertar de ella. Dice el Evangelio que María y José estaban angustiados buscando a sus hijos en Jerusalén. Cuántos hijos perdidos en malos pasos, cuyos padres nunca los buscan porque también están perdidos. Cuántos papás hoy día están distraídos en sus trabajos en sus intereses, en sus celulares, en sus televisores y no buscan a sus hijos. Los padres tienen una misión muy importante en el que nadie los puede sustituir. Los padres tienen la misión de luchar, no uno contra otro, sino los dos, por su familia y su matrimonio. Para nosotros los mexicanos la familia es lo primero. Que María reina de la familia, interceda por nosotros para que salvemos la familia de tantos ataques de la vida moderna, porque salvando la familia se salva la sociedad. La familia es un tesoro por el que vale la pena cualquier sacrificio. María reina de la familia, ruega por nosotros.

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