Peña Nieto, entre la espada y la pared

Por Agencias > Quequi

 

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, podría financiar el proyectado muro fronterizo con un nuevo impuesto del 20% en los productos provenientes de México, señaló su vocero ayer, horas después de que se cancelara la reunión entre este mandatario y su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto.

Aunque Sean Spicer aclaró que se trata de “una idea” de cómo México pagaría la construcción del costoso muro, una de las promesas de campaña de Trump, esta iniciativa golpearía de forma dura a las exportaciones de México (80% de ellas van a Estados Unidos), al quedar muchas de ellas con precios fuera de mercado.

De acuerdo a Spicer, se recaudarían 10 mil millones de dólares anuales a través de esta medida, que se destinarían a la construcción del muro fronterizo, cuyo costo total se estima por encima de los 18 mil millones de dólares.

El balance comercial entre ambas naciones está a favor de México, por cerca de 58 mil millones de dólares, aunque para Estados Unidos nuestro país es su segundo mayor mercado. La mitad de la inversión extrajera directa en México proviene del vecino del norte.

A medida que las diferencias se acentúan entre ambos gobiernos, no sólo por el muro y su financiamiento, sino por los planes de Trump de deportar a millones de indocumentados, además de la renegociación del Tratado de Libre Comercio, estas relaciones comerciales amenazan con saltar por los aires, con severas repercusiones en el horizonte para ambas naciones.

 

ALTERCADO

El intercambio verbal entre ambos mandatarios comenzó el miércoles por la noche, cuando Enrique Peña Nieto rechazó la orden ejecutiva de Trump de construir un muro y reiteró que México no pagaría por él. Sin embargo, dejó en el aire la proyectada reunión con el mandatario estadounidense, al señalar que analizaría con el Senado y los gobernadores la agenda bilateral.

Incluso, en entrevista posterior, el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, afirmó que el encuentro seguía tal como pactado, pese a los crecientes llamados de la ciudadanía para que la cancelara.

Este titubeo permitió que Trump volviera a la carga ayer por la mañana y pusiera a Peña Nieto prácticamente entre la espada y la pared.

“Estados Unidos tiene un déficit comercial con México de 60 mil millones de dólares. El TLC ha sido un acuerdo desastroso para nuestro país desde su inicio, con cuantiosos números de empresas y trabajos perdidos. Si México no quiere pagar el muy necesario muro, entonces sería mejor cancelar la visita planeada”, declaró en Twitter.

Este ataque verbal ocurrió casi de forma simultánea con la reunión entre el canciller mexicano, Luis Videgaray, y el secretario de Seguridad de Estados Unidos, John F. Kelly. De acuerdo a fuentes internas, el funcionario estadounidense ya había recibido el resumen de los puntos a tratar y las banderas estaban colocadas en su lugar. Justo cuando se estaba saludando con Videgaray, éste fue notificado que la reunión se cancelaba, por lo que se retiró.

Esta decisión fue hecha pública por Peña Nieto en Twitter poco después: “Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes”

Por la tarde, Trump afirmó en conferencia de prensa que la reunión se desechó por común acuerdo,

“Acordamos cancelar la reunión. Yo he dicho muchas veces que el pueblo estadounidense no pagará por ese muro. A menos que México trate a Estados Unidos de forma justa, con respeto, esa reunión sería inútil. Yo quiero tomar otra ruta. No tenemos opción. Ahora trabajamos en una reforma fiscal que fortalecerá nuestras exportaciones y que generará los ingresos para construir el muro”.

 

DUDAS

Incluso desde dentro del partido republicano de Trump surgieron diversas críticas a este plan, pues amenaza con ralentizar la economía y aumentar los precios que los consumidores finales pagan.

Paul Krugman, premio Nobel de Economía, advirtió que esta “ignorante e irresonsable” acción va contra todas las reglas internacionales sobre comercio y podría desencadenar no sólo medidas recíprocas de México, sino de muchos otros países, lo que generaría suficiente inestabilidad como para caer en una recesión.

En México, el peso y la Bolsa Mexicana de Valores cayeron abruptamente después de la cancelación de la visita; cerrando el primero en 21.73 en bancos, un día después que se valorizara. La bolsa sufrió pérdidas por 1.38%.

Andrés Manuel López Obrador, líder de Morena, reiteró que lo que se requiere es convocar a especialistas en derecho internacional para demandar a Trump ante la ONU por violaciones a los derechos humanos.

“Debemos defender a nuestra nación y a nuestro pueblo. Ahora apoyamos al gobierno de México porque es una situación difícil, la patria es primero”, declaró.

Quien vio la cancelación como una victoria fue el ex presidente Vicente Fox, quien subió un video afirmando que se había mostrado la fuerza del mexicano. “Somos chiquitos, pero picosos”, afirmó.

 

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