SANTIAGO J. SANTAMARÍA GURTUBAY EL BESTIARIO

EL BESTIARIO

La alopecia en la cumbre nuclear Donald Trump y Kim Jong-un

El presidente de Estados Unidos, tras cesar a John Bolton, asegura que “se pasaba de la raya” con Corea del Norte…

SANTIAGO J. SANTAMARÍA GURTUBAY

Donald Trump confirmó este miércoles lo que era un clamor desde el martes, que la posición de halcón conservador de John Bolton, un veterano de Washington que trabajó para la administración de Bush hijo, desencadenó su cese como consejero de Seguridad Nacional. Uno de los grandes focos de conflicto era Venezuela, asunto en el que Bolton se había convertido en la voz más combativa. No solo se conformaba con Venezuela, sino era hasta obsesivo compulsivo también con Irán y Corea del Norte, sin olvidarse de Cuba, Rusia y la propia China. “Yo estaba en desacuerdo en su actitud, creo que se pasaba de la raya y se ha demostrado que yo tenía razón”, señaló el presidente en declaraciones a la prensa en la Casa Blanca. Washington reconoció al presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, como presidente interino el pasado mes de enero y medio centenar de países, entre ellos Canadá, la mayor parte de miembros de la Unión Europea y varias potencias latinoamericanas, le siguieron con el objetivo de la celebración de elecciones y el fin del régimen de Nicolás Maduro. Hoy, sin embargo, el líder chavista sigue aferrado al poder. El enfado de Trump con los asesores que le aseguraban que Maduro tardaría muy poco en caer fue vox populi pocos meses después y Bolton resultó uno de los grandes adalides de la mano dura en esta crisis. Suyas son también algunas de las declaraciones más belicosas sobre la crisis, como cuando amenazó a Maduro con Guantánamo, y no dejó de poner sobre la mesa la posibilidad de una intervención militar que el propio Trump no desea.

En sus críticas a su ya exconsejero, el presidente de EU llegó a defender al dictador norcoreano Kim Jong-un. “Se equivocó mucho al hablar del modelo libio, lo que se interpretó como una defensa de la muerte de Gadafi, en cuanto lo dijo, qué desastre, miren lo que le pasó a Gadafi, ¿y usa eso para negociar un acuerdo con Corea del Norte? No culpo a Kim Jon-un por lo que dijo después. Él no quería saber nada de John Bolton. Y eso no va de ser duro, eso va de no ser listo”, señaló. Bolton, un conservador tradicional, con una política de mano dura hacia los enemigos tradicionales de EU, nunca encajó en el enfoque heterodoxo de Trump en política exterior, donde el presidente republicano puede combinar las palabras más incendiarias imaginables contra otros líderes (en la hemeroteca han quedado grabados sus cruces de amenazas e insultos con Kim), con la mano abierta para las negociaciones más arriesgadas: es el primer presidente que se reúne con un líder norcoreano, y lo ha hecho dos veces.

“Cometió algunos errores muy graves, no se llevaba bien con la gente”, recalcó también el presidente. “Es tan duro que nos metió en la guerra de Irak”, añadió como puntilla final. Bolton fue uno de los grandes defensores de la existencia de armas de destrucción masiva y de la necesidad de la invasión iraquí, también se mostró en el pasado partidario de ataques preventivos contra Corea del Norte y cuestionó tanto la ONU que llegó a decir que “no existe”. Pionyang ha disparado la víspera del 11-S dos proyectiles “no identificados”, de acuerdo con fuentes militares de Corea del Sur y Estados Unidos. El lanzamiento se ha producido unas horas después de que el gobierno del “Querido Líder” emitiera un comunicado en el que aseguraba que estaba dispuesto a retomar las negociaciones con la Casa Blanca para renunciar a su programa nuclear. El comunicado dice que el país de la dinastía de los Kim está dispuesto a “sentarse con su contraparte estadounidense para discutir de forma exhaustiva los temas que se han tratado hasta ahora, a la hora y en el lugar que se acuerde en septiembre”, de acuerdo con la agencia estatal de noticias norcoreana, citada por la prensa oficialista estadounidense.

Mientras tanto, en otros medios online de “fake” news (noticias falsas) se filtraba que Kim Jong-un se está quedando calvo, perdiendo más de un centenar de pelos al día y decidió retrasar en lo posible el reencuentro con el rubio zanahoria de la Casa Blanca… “Kim Jong-un sufre de alopecia irreversible, aplicándose ungüentos milagrosos antes reunirse con el pelón de Donald”, destacaba un titular con tintes conspirativos. El presidente norteamericano, tras librarse de John Bolton a través de un simple mensaje en Twitter ha expresado que el mensaje de Corea del Norte “es algo bueno”. Es la primera señal de acercamiento entre ambos países desde que el mandatario se encontró con su homólogo norcoreano en la zona desmilitarizada de la Península de Corea en junio pasado. Desde entonces, la Secretaría de Estado estadounidense no ha definido una fecha concreta para las negociaciones, pero ahora anuncia que podría ser “en los próximos días o semanas”. Los misiles de este septiembre eran de corto alcance y se lanzaron desde la provincia de Pyongan del Sur hacia el este, de acuerdo con el Ejército surcoreano. Los proyectiles cubrieron una distancia de unos 330 kilómetros. Un miembro del Gabinete de Defensa de Japón ha dicho que no tiene confirmación de ningún misil que haya entrado a su territorio o a su zona económica exclusiva y que el supuesto lanzamiento no representaba una amenaza para la seguridad nacional de ese país. “Cualquier acción que eleve la tensión no ayudará a los esfuerzos para pacificar la península coreana”, ha dicho el Gobierno de Corea del Sur en un comunicado. Se trata del décimo ensayo de armas que lleva a cabo el régimen del Norte en lo que va de año. El mundo alucina cada vez que Kim gasta su lana en esos misiles que no sirven para matar, al menos por ahora, a nadie. Siempre, esos lanzamientos, van acompañados de dos tipos de imágenes, el de la bomba dirigiéndose hacia el cielo o al Despacho Oval en Washington, como un elemento ultrasecreto fálico del ‘Querido Líder’, y el del propio Kim festejando y saltando de alegría junto a militares de alta graduación -lo digo por las medallas que exhiben en sus solapas- todos con una sonrisa histriónica de anuncio capitalista de Colgate. Hay quien me advirtió que igual están haciendo ejercicios de calentamiento por si falla el cohete del ‘Querido Líder’ y hay que meterse al primer bunker a mano.

La verdad es que uno cuando escribe de Donald y Kim o de Kim y Donald la realidad y la ficción se unen lográndose unos momentos de delirio o de relajación, no muy diferentes a los que nos describía en sus ‘Paraísos artificiales’, el poeta maldito parisino Charles Pierre Baudelaire, cada vez que dejaba arrastrar por su vida bohemia y excesos de absenta y hachís… La mota de Fez, Marruecos, estaba muy presente y el francés nos describía sus experiencias personales. En sus ‘paraísos’ no había dos ‘artistas’ como Donald y Kim… “Estáis sentados y fumáis; pero os creéis sentados en vuestra pipa y que es a vosotros a quien la pipa fuma; sois vosotros los que os exhaláis en forma de nubes azuladas… Las proporciones del tiempo y del ser se hallan descompuestas por la innumerable multitud y la intensidad de las sensaciones y de las ideas. En el espacio de una hora se viven varias vidas de hombre… De vez en cuando la personalidad desaparece. La objetividad… llega a ser tan fuerte que os confundís con los seres exteriores… La tercera fase… es algo indescriptible. Se trata de lo que los orientales llaman kief, la felicidad absoluta. Ya no es algo turbulento y tumultuoso. Es una beatitud tranquila e inmóvil. Todos los problemas filosóficos están resueltos. Todas las cuestiones arduas con las que luchan los teólogos y que desesperan a la humanidad razonante son ahora límpidas y claras. Toda contradicción se ha convertido en unidad. El hombre recibe un ascenso y se hace Dios…”. Si decide darse una vuelta por Fez, el viaje de esta ciudad hasta Ketama en un autobús de línea, un viejo, destartalado y casi fundido “Mercedes”, le permite adentrarse en el Marruecos profundo y ver unos paisajes apasionantes: valles semidesérticos que se convierten, en cuestión de minutos de lenta marcha, en interminables bosques, con mil y un verdes, con árboles más propios de otros lares mucho más septentrionales, y donde los pájaros no paran de cantar. Hace más de treinta años eso me llamó la atención. Los trinos no pueden disimular cierta dosis de “kief”, la felicidad absoluta, a la que hacía referencia el maldito Baudelaire.

El presidente de Corea del Norte ya no es un bebé. A su cumpleaños número 36 llega con una bomba de hidrógeno y un misil balístico que puede alcanzar territorio de Estados Unidos. Creció el “Querido Líder”. Kim Jong-un es el presidente del Partido de Trabajo que gobierna Corea del Norte y el heredero del poder de la dinastía Kim. Un bebé jugando con cohetes, así lo dibujó The New Yorker para su portada de enero de 2016, y con eso resumió la manera en la que Occidente ve al líder de Corea del Norte: en mameluco, como un infante que, cuando hace pataleta, amenaza con presionar botones y acabar el mundo. Pero en su territorio, Kim Jong-un, con sólo 28 años, no sólo reemplazó a su padre en el cargo de presidente. “Kim Jong-un es el papa, Cristiano Ronaldo, Dios y el Cid Campeador. Todo en una sola persona”, dice Álvaro Longoria, un periodista español que visitó el país. De Kim Jong-un se sabe tan poco como del resto del país. Longoria, uno de los pocos que han podido entrar, regresó del viaje con una sensación que dejó plasmada en su documental ‘The Propaganda Game: Corea del Norte’, incluso desde adentro, es un misterio. Las personas entrevistadas eran las escogidas por un guía que no se despegó de su lado en ningún momento del recorrido y las respuestas encontradas eran parcas, tímidas.

La prensa de este lado del globo, entonces, ha llenado sus carencias con toda clase de historias: que Kim Jong-un asesinó a su tío con una jauría de perros hambrientos que lo devoraron hasta que no quedó rastro. Que su verdadero año de nacimiento no es 1982, como ha indicado su gabinete, sino 1983, y que se lo inventaron así para hacerlo lucir menos joven e inexperto. En efecto, cuando se convirtió en el “querido líder” de los norcoreanos, sólo tenía 29 años. Su hermano mayor, Kim Jong-nam, era el designado a reemplazar a su padre, Kim Jong-il, tras su muerte, pero al ser descubierto intentando entrar a Japón con un pasaporte falso perdió todos los privilegios. Y la vida. En febrero de 2017, dos mujeres lo envenenaron y la leyenda cuenta que todo estuvo planeado por su propia familia, como una represalia por el pasado. Entonces Kim Jong-un asumió el cargo que sería para el mayor. El día del funeral de su hermano, la Asamblea Suprema del Pueblo lo confirmó como el gran líder del país. Sin embargo, los medios internacionales, dada la edad de presidente, aseguraron que el poder real no sería él, sino su tío Jang Song-thaek. Pero el tío también salió del mapa, argumentándose el delito de traición…

Adela Muñoz Páez, catedrática de la Universidad de Sevilla, ha escrito el libro “Historia del veneno. De la cicuta al polonio”. Hace un repaso desde los venenos de Estado para ejecutar a los condenados (como la cicuta empleada con Sócrates, el curare de los indios descrito por el conquistador Francisco de Orellana o el cloruro potásico del tiempo de los ayatolás en Irán) hasta el cianuro del que se sirvió, al parecer, el matemático Alan Turing para suicidarse; el talio en manos del asesino Graham Young en los años sesenta; o el polonio último de alta tecnología que mató a 2006 en Londres a Alexander V. Litvinenko, exagente del KGB. El ‘bardo’ de Vladimir Putin tuvo su dosis de protagonismo en esta historia para no dormir. Y por medio, entre uno y otro tiempo, desfilan ensaladas de asesinatos a la carta durante el Imperio romano; la proliferación de venenos en la corte del Rey Sol durante el siglo XVII (tan usados eran por nobles y plebeyos, que se instauró un tribunal especial para investigar su uso con fines criminales); las mil fórmulas secretas de los alquimistas o las pócimas de cientos de hechiceras medievales, herederas de las curanderas de la antigüedad, que luego serían cazadas y/o quemadas. Pero también hay aquí anillos ‘último recurso’ atribuidos a los Borgia; mucho amor recurrente por el arsénico (el rey de los venenos), que además fue medicina contra la sífilis y aún lo es contra la enfermedad del sueño; el cianuro, que alcanzó su récord de empleo en las cámaras de gas durante la II Guerra Mundial exterminando a miles de personas en horas, o la estricnina, asequible, que usada con maña por amantes despechadas y criadas resentidas era herramienta fetén. …”.

Mandrágora, acónito, belladona, beleño, estramonio, opio, morfina… plantas, sustancias químicas y farmacológicas, pruebas, experimentos, nombres de grandes y pequeños investigadores encerrados en sus cocinas o laboratorios, escenas del crimen, situaciones descritas todas con fruición… Un festín. Y con parada en un siglo XX brutal de manos de la ciencia unida a distintos ismos: “Veinte siglos después de la muerte de Cleopatra, al final de otra guerra, el veneno puso fin a la vida de los vencidos, aunque de una forma mucho menos poética que la elegida por la reina egipcia”. Muchos nazis se suicidaron con ayuda. También aparece en la obra de la andaluza la España más arcaica: “No abunda la literatura sobre envenenamientos y quizá eso tenga dos causas: que en la Península Ibérica se haya empleado más la navaja en la liga o la tranca en la esquina, que las inmortalizó el granadino Federico García Lorca, en sus “Bodas de Sangre”, “Yerma”, “La casa de Bernarda Alba”, “Romancero gitano” o “Un poeta en Nueva York”. Y no está tan arraigada la afición a la literatura recopilatoria de estos sucesos… aunque entre finales del XIX y primeros del XX aparecieron en “El Caso” -un periódico ‘romántico’ no distante a ‘De peso’ de Quintana Roo- asesinatos por envenenamiento que muestran un panorama de la España de la época bastante sórdido, con sirvientas resentidas, amantes despechadas, mujeres maltratadas…”.

Donald Trump y Kim Jong-un agendarán, según medios de inteligencia, en su próximo encuentro, un tema que les preocupa más que los quereres nucleares: su peinado diario. Mucho se ha hablado del pelo del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y de su famoso tupé. Desde que se convirtió en el mandatario ha estado en boca de todos y muchos han especulado sobre su cabellera. De hecho el pasado año, el reputado médico estadounidense Harold N. Bornstein, que tiene como cliente al magnate desde hace más de tres décadas, aseguró que Trump toma ‘Finasteride’, una medicina para el crecimiento del pelo. En su momento, también explicó que trata de controlar la rosácea, una enfermedad común de la piel, y una ‘Estatina’ para reducir el colesterol y los lípidos. Unas declaraciones sobre su pelo que ahora cobran más sentido. Trump subía a bordo del Air Force One y, por culpa de una fuerte racha de viento, se desveló un pequeño detalle: una calva que recorre desde su coronilla hasta el cogote. De ahí que el mandatario se tratase la calvicie que tanto ha querido ocultar. Según los peluqueros entrevistados por la agencia de noticias francesa AFP, el presidente esconde su calvicie gracias a un ingenioso conjunto de mechones rizados poco rebeldes sujetos por un producto de fijación. El vídeo en cuestión que deja al descubierto el problema de Trump y que ya cuenta con más de tres millones de visualizaciones, ha generado en las redes sociales numerosas bromas y comentarios jocosos hacia el presidente estadounidense.

Además de su brutalidad a la hora de tratar a quienes no cumplen sus órdenes, el dictador norcoreano Kim Jong-un tiene otro rasgo distintivo: su corte de pelo. Tanto que hasta llegó a ser una cuestión de Estado. Los norcoreanos deben ser tan leales a su líder, Kim Jong-un, que tienen la obligación de llevar el mismo corte de pelo. El régimen anunció los 28 estilos oficiales que deben lucir los ciudadanos, de los cuales hay 18 opciones para las mujeres y solo 10 para los hombres. Desde su llegada al poder, en diciembre de 2011, Kim Jong-un usa un peinado estilo militar: muy corto o casi rasurado a los lados y con un poco más de cabello en el área de la cima craneal, que en su país es conocido como ‘el corte del Querido Líder’. Según la prensa coreana, hasta poco antes de mediados de la década del 2000, este look era conocido como de ‘contrabandista chino’.

La nueva regulación establece estrictas medidas sobre el largo del pelo. Las mujeres pueden elegir uno de los estilos femeninos, pero quienes sean casadas tienen instrucciones de mantener sus cabellos cortos, mientras que a las solteras se les permite traerlo suelto más tiempo y/o más rizado. Por su parte, los hombres tienen prohibido llevar el pelo más largo de 5 centímetros, aunque los mayores pueden dejarlo crecer hasta 7 centímetros. En 2005, cuando el líder supremo era Kim Jong-il, padre del actual gobernante, la televisión estatal norcoreana lanzó una serie titulada “Vamos a cortamos el cabello de acuerdo con el estilo de vida socialista”, el cual promovía el casquete corto. La propaganda capilar también fue reforzada con convocatorias en la prensa y radio para utilizar el ‘corte de cabello socialista’. La serie televisiva incluso salió a las calles con cámaras ocultas para detectar a los ciudadanos ‘rebeldes’ que rompían las normas, e incluso propagó la falsa idea de que una cabellera larga quita energía al cerebro. Meses atrás se informó que Kim Jong-un había ordenado a los hombres copiar su corte de pelo, con una longitud máxima de dos centímetros. Interesantes cuestiones para la estratégica cumbre septembrina de Estados Unidos y Corea del Norte. La imagen de ambos mandatarios dialogando de la desnuclearización, envenenamientos y problemas de alopecia será la foto que explicará a las generaciones venideras de las relaciones internacionales de finales de la segunda década del siglo XXI. La realidad supera siempre, sin duda alguna, a la ficción.

@BestiarioCancun

Comments

comments

No hay comentarios

Deja un comentario