Sin descanso la cámara hiperbárica

Carlos Gasca

Aún faltan más de tres meses para que concluya la temporada de captura de langosta, y el número de pacientes dentro de la cámara hiperbárica de Isla Mujeres sigue a la alza.

Las autoridades no han dicho mucho sobre el tema, pero para el médico encargado de la cápsula el motivo sigue siendo el mismo, la falta de responsabilidad de los mismos pescadores.

GRAVE

Heli García Molina, responsable de la operación en la cámara hiperbárica en Isla Mujeres, explicó que al día de hoy ya son 144 pacientes desde que inició la temporada el 1 de julio, lo cual es grave según el médico, ya que en toda la historia desde que fue creado el patronato, no habían llegado a estas cifras.

“Son muchos pacientes para lo que es la temporada de captura de langosta, y todo se resume al hecho de no respetar las tablas de buceo”, comentó.

Cabe recordar que la temporada de captura de langosta, inició desde el pasado 1 de julio y concluirá el próximo 28 de febrero del 2020.

Todo parece indicar que las advertencias y recomendaciones hechas por Heli García Molina, médico encargado de los tratamientos al interior de la cámara hiperbárica no las toman en cuenta.

Por su parte, Policarpio Pastrana, director de Pesca, reconoció que la situación es delicada, pero al mismo tiempo, también reconoce que es problema del mismo pescador, ya que se han impartido cursos por el mismo médico, donde se les explica los riesgos y las medidas que deben adoptar, pero lamentablemente hay poco o nulo interés de asistir a estas pláticas.

En este sentido comentó que de poco más de 300 pescadores, asisten a estas reuniones entre 30 y 40 pescadores, cuando solo en esta temporada se han visto afectados más de 140.

Pie de foto.- El encargado de la cámara hiperbárica, dijo que los pescadores abusan en la profundidad y en el tiempo de inmersiones.

“Lo normal o calificado como permitido es descender a unos 70 o hasta los 90 pies de profundidad, pero eso ya no es respetado, ahora bajan a los 190 pies, lo cual resulta grave para la salud de los pescadores” comentó.

         Pero lo más grave no es eso, anotó el médico encargado de los pacientes de la unidad médica hiperbárica, pues explicó que muchos de los pescadores siguen recurriendo al consumo del alcohol o sustancias prohibidas que aceleran la probabilidad de una lesión descompresiva.

         “Están doblando la profundidad, ellos argumentan que ahora tienen que descender más porque el producto ha escaseado, pero lamentablemente no solo bajan a mayor profundidad, si no que además, aumentan el tiempo bajo la superficie y el número de descensos” comentó.

         El médico dijo que la situación se agrava más con aquellos pescadores que acostumbran bucear bajo el efecto de alguna droga, efecto que según ellos, les proporciona “seguridad”, una seguridad ficticia, pues en realidad están llevando al límite su salud.

         “Estas sustancias les proporciona confianza, pero en realidad esta seguridad es falsa, pues ellos aparentemente se van a trabajar y descienden bien, pues no presentan dolor, se olvidan de la deshidratación normal de un día de resaca, y creen que todo terminará bien” comentó el doctor.

         Lo cierto es que el efecto de estas sustancias solo engaña al cuerpo y después de que pase el efecto, vendrán las consecuencias y muchas veces podría ser demasiado tarde.

         Dijo que lamentablemente la actividad de los pescadores dedicados a la producción de la langosta es cada vez más complicada, riesgosa y sigue poniendo en riesgo la vida de los hombres de mar.

         Es importante señalar que de julio del 2018 a febrero del 2019 por descompresión fueron atendidos 43 pacientes pescadores, un número que l día de hoy se ha triplicado, pero podría ser mucho más si continúa a este mismo ritmo.

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